LA REINA DE LOS CEREALES, LA AVENA.

 


La avena es un cereal altamente nutritivo que ofrece numerosos beneficios para nuestra salud, incluyendo la disminución del colesterol y el control del azúcar en sangre de nuestro organismo.
La avena es del gĆ©nero de las poĆ”ceas, y que se usa tanto como alimento humano como para el forraje de los animales, existen diferentes variedades, pero las mĆ”s cultivadas son la avena sativa y la avena byzantina. Con unos altos valores en proteĆ­nas, grasas saludables,vitaminas y minerales es conocida como un alimento integral muy valorado.

Tanto en su beneficio de control del colesterol como en el control del azúcar en sangre es el cereal mÔs consumido por la comunidad disbética ya que gracias a los betaglucanos y la fibra que posee ayudan al organismo humano a tener una mejor salubridad y mejora del trÔnsito intestinal, lo que la hace ser un alimento saciante lo que también ayuda a las dietas para el control del peso.

Con ella podemos preparar al igual que con otros cereales hamburguesas veganas, gachas, harinas e incluso bebidas como batidos de avena y la ya famosa leche de avena.


HAMBURGUESAS DE AVENA.



BATIDO DE AVENA Y COCO PARA DESAYUNAR.



 

EL GRAN DESCUBRIMIENTO DEL MIJO.

 


El mijo es un cereal pequeƱo, muy nutritivo y versĆ”til que ha acompaƱado a la humanidad durante miles de aƱos. A veces se nos ha pasado por alto, pero tiene un valor nutricional y una historia que lo hacen bastante especiales. Se cultiva desde hace miles de aƱos en Ɓfrica, Asia y  hoy en dĆ­a vuelve a ganar popularidad por ser saludable, sostenible y fĆ”cil de cultivar y digerir.



CULTIVO DE MIJO.



El mijo es un conjunto de granos procedentes de la especie Panicum, uno de los cereales mƔs antiguos en la historia del cultivo humano, que destaca por su resistencia a la sequedad del clima y su capacidad de crecer con pocos recursos, lo que lo convierte en un cultivo sostenible.

Los beneficios del mijo son múltiples, sin gluten lo que lo hace comestible para celiacos, rico en fibras para el trÔnsito intestinal,una fuente de energía importante por la cantidad de carbohidratos vegetales que son de cadena compleja, antioxidante natural con gran cantidad de carotenoides y flavonoides que protegen a las células, aporta hierro y magnesio al orgÔnismo y proteínas de gran calidad.

El mijo tiene un sabor suave y una textura esponjosa que podemos usar en la cocina como sustituto del arroz o el cuscĆŗs, para ensaladas, sopas o guisos, en las modernas hamburguesas veganas de hoy en dĆ­a y en postres y porridge.

Para preparar este cereal usaremos los mismos mƩtodos que con la quinoa.



GALLETAS DE MIJO.




ENSALADA DE MIJO.





EL CUSCU, EL ENCANTO DEL NORTE DE AFRICA.

 


El cuscĆŗs tiene una historia y un encanto que merecen la pena mĆ”s de un simple  titular. Es uno de esos alimentos humildes que han viajado por mĆŗltiples continentes durante siglos, convirtiĆ©ndose en uno de los alimentos sĆ­mbolos del norte de Ɓfrica y hoy un ingrediente universal.

Pero que es el cuscĆŗs, pues el cuscĆŗs es o mejor dicho son granos de sĆ©mola de trigo que se trabajan haciendo unas pequeƱas bolitas, alimento tradicional marroquĆ­ hecho a base de trigo pero que no ha llegado a ser harina y se presenta como hemos dicho en pequeƱas bolitas o perlas es conocido por su versatilidad en la cocina ya que lo podemos combinar con muchos otros ingredientes y que lo podemos usar como guarnición o plato principal. 
Es un alimento nutritivo y rico en hidratos de carbono, alimento energĆ©tico por excelencia  para nuestro organismo y que favorece la creación muscular del ser humano. Existen diferentes variedades que incluyen la marroquĆ­, israelĆ­ y libanĆ©s.


CUSCƚS MARROQUƍ.


CUSCƚS LIBANƉS.


CUSCƚS ISRAELƍ.

A diferencia del trigo, el cuscús se vende precocido y para consumirlo, tan solo hay que hidratarlo con agua hirviendo con una proporción de dos veces la cantidad de cuscús, tapando el recipiente con una tapa o papel film para mantener el vapor dentro. De esta manera el cuscús habrÔ absorbido todo el agua y estarÔ listo. Es un producto ideal para preparar ensaladas templadas y como guarnición en platos con salsas.
Un truco muy utilizado es especiarlo y aliƱarlo con aceite de oliva virgen extra antes de ponerlo a remojo, lo que hace que tenga mĆ”s profundidad en su sabor y aroma. 
En el Magreb es un plato identitario y festivo, durante la etapa musulmana en ESPAƑA fue muy popular entre las comunidades moriscas y sefarditas hasta que la Inquisición prohibió su consumo, lo que hizo que esa tradición se perdiera.

En la cultura marroquí es muy importante ya que la familia se reúne para comerlo durante el viernes que es el día santo para los musulmanes y es una tradición que pasa de generación en generación, en las celebraciones tiene un significado, la hospitalidad.

En cuanto a su elaboración, tiene algunas variantes de la marroquí, la argelina y la tunecina.


CUSCƚS CON VERDURAS ESTILO MARROQUƍ.

 

CUSCÚS DE VERDURAS Y CORDERO ESTILO ARGELINO.



CUSCÚS DE VERDURAS Y GARBANZOS ESTILO TUNECINO.


CUSCƚ O TABBOULEH LIBANƉS.


EL MƁS FAMOSO DE LOS CEREALES: EL TRIGO, FUNDAMENTAL PARA LA HUMANIDAD.


El trigo es uno de los cereales mÔs cotidianos de la alimentación humana con un papel muy decisivo en dicho proceso para la raza humana; es considerado el alimento fundamental del ser humano desde los comienzos de su cultivo, esencial en la creación del pan como producto fundamental de la alimentación.
No todo el mundo sabe que el trigo pertenece a la especie Triticum y que es una gramínea y que fue cultivado por el hombre desde los albores de la propia humanidad cuando comenzó en Mesopotamia y que hoy en día es uno de los cereales mÔs cultivados del mundo junto con el maíz y el arroz.
El trigo en su composición posee fibras, carbohidratos, proteínas y vitaminas del grupo B junto con minerales como el zinc, el hierro, el magnesio y el fósforo. Existen diferentes variedades catalogadas según su número de cromosomas pues es así como los podemos clasificar, estÔn los granos diploides, los tetraploides y los hexaploides, con diferentes colores como son el rojo, el blanco y el púrpura, mÔs blandos o mÔs duros.
CARACTERƍSTICAS FUNDAMENTALES DEL TRIGO.
  • Es una de las fuentes de energĆ­a fundamentales de la nutrición a nivel mundial por sus carbohidratos, proteĆ­nas vegetales y fibra que ayudan en la digestión del mismo.
  • Es rico en gluten, lo que lo hace esencial para la elaboración del pan, pero un veneno para los celiacos que deben evitarlo.
  • Se consume en muchos productos como el pan, las pastas o las galletas y es usado tambiĆ©n para la alimentación animal y la creación de bioetanol como combustible.
  • Se adapta a las regiones climĆ”ticas templadas en cultivos de dos temporadas, en invierno y en primavera segĆŗn las condiciones del clima.
  • En cuanto a la cocina del trigo, este se usa para las elaboraciones del pan con la harina, la sĆ©mola de trigo y el salvado junto a otros, siendo la base de la panaderĆ­a y la reposterĆ­a.

Es tal su importancia desde su domesticación hace miles de aƱos (aproximadamente unos 10.000 aƱos) en el Valle del Tigris y el Ɖufrates localizada en Mesopotamia, lo que hoy es IrĆ”n, Siria y parte sur de TurquĆ­a, lugar de nacimiento de la civilización humana que no se entenderĆ­a la alimentación de hoy en dĆ­a sin Ć©l junto con el maĆ­z en AmĆ©rica y el arroz en Asia. Una de las primeras civilizaciones como tal en usarlo para la creación del pan fueron los Egipcios con pan Leudado a partir de Ć©l. la expansión de este cereal se produjo sobre todo por medio de las civilizaciones de Egipto, Roma y Grecia, luego llegó el resto del mundo a travĆ©s del comercio, esto hizo que el hombre como tal pasara de ser un nómada a ser agricultor y lo convirtiera en el pilar de la alimentación de la humanidad.
Con la creación del pan muchas civilizaciones lo consideraron como el alimento de los dioses y lo declararon sagrado, ademĆ”s de la variedad normal de trigo, existen otras variedades como la esbelta o el kamut y el trigo sarraceno que se estĆ”n poniendo de moda a dĆ­a de hoy. 


ELABORACIONES A TRAVƉS DEL TRIGO: EL TRIGO SARRACENO.


Ideal para la creación de sopas, guisos y guarniciones o salteados, el trigo es sin duda un ingrediente de lo mÔs versÔtil.
Una de las variedades de trigo que estĆ” pegando es el sarraceno que puede sustituir parte de la harina de la variedad comĆŗn para darle un toque especial en las elaboraciones que preparemos de pan y en las masas para pastas y pizzas.

En muchos paƭses como Francia se usa para creaciones como las galettes, unos creps salados que estƔn de muerte y tƭpicos de la BretaƱa francesa.


LA GALETTE DE ROIS O TARTA DE LOS REYES.


LO QUE ESTA DE MODA, LA QUINOA.


Todos conocemos lo que es la quinoa, este cereal es de los que parecen sencillos, pero la quinoa esconde una historia y un valor nutricional enormes. La quinoa es exactamente una semilla originaria de los Andes y aunque mucha gente lo trata como un cereal, es un pseudocereal ya que se cocina como un grano, pero botƔnicamente hablando pertenece a la familia de las remolachas y las espinacas, con la particularidad de que no posee gluten.

La quinoa en su composición posee una gran cantidad de proteínas que aportan a nuestro cuerpo a la hora de consumirla, es rica en fibra, vitaminas, minerales y Ôcidos grasos omega 3 con un índice glucémico muy bajo para los diabéticos, lo que la hace mantener unos niveles equilibrados de energía, su cadena de aminoÔcidos es la que contempla todos los tipos de vitaminas y de los propios aminoÔcidos esenciales.

En la cocina la quinoa debemos lavarla bien para eliminar las saponinas que dan un sabor amargo y que consumir mucha cantidad de ella puede causar indigestión y dolores estomacales. Hay que prepararla en dos partes de agua por una de quinoa y una cocción de 12 a 15 minutos o tostarla dependiendo de la variedad de quinoa, existen tres tipos de quinoa, la negra, la blanca y la roja.

Cuando la cocemos tenemos que tener en cuenta que estarÔ preparada en el momento que empiezan a abrirse los granos y que debemos retirar del fuego y cortar la cocción con agua fría con lo que conseguiremos una consistencia suelta ideal para saltearla.

La quinoa es especialmente buena en las ensaladas mezclada con otros ingredientes, en guisos, en bowl, sopas o como base de platos principales e incluso en reposterĆ­a sin gluten para celiacos o como snack.


QUINOA ROJA.



QUINOA BLANCA.


QUINOA NEGRA.







COCCIONES DE LOS CEREALES.







La forma de preparación de los cereales depende:


del resultado que queramos obtener: seco, duro, blando, cremoso…
del tipo de grano: grande, pequeƱo, viejo, fresco…
de la cantidad que vayamos a preparar: a mƔs cantidad, menos agua.
del tipo de recipiente que utilicemos: olla de barro, esmaltada, a presión…

El arroz


El lavado: Lavamos bien el arroz, al menos en tres aguas con la finalidad de quitar el polvo que cubre y rodea a los granos, y de eliminar elementos ligeros como pajas, cĆ”scaras protectoras y algĆŗn pequeƱo insecto. Es interesante lavarlo en un recipiente bajo el agua del grifo y una vez hayamos descartado lo que flota,  usaremos un colador para poder eliminar toda el agua del lavado. Escurrimos bien.
La cantidad de agua: Para la cocción bÔsica de los granos utilizaremos dos tazas de agua por cada taza de arroz. Pero según la cantidad de cereal que vayamos a preparar debemos ir poniendo menos agua. Por ejemplo para tres tazas de arroz no necesitamos poner seis tazas de agua, con cuatro es suficiente. Como regla general cuanta mÔs cantidad de arroz, menos cantidad de agua.
El tipo de olla: En cazuela normal, necesitaremos dos tazas de agua y cuarenta y cinco minutos de cocción y en la olla a presión serÔn suficientes una taza y media de agua y 35 minutos en el fuego.
En todos los casos cocinaremos los cereales con un poco de sal marina que añadiremos cuando comienza la ebullición. A continuación pondremos el fuego al mínimo y siempre con tapa.

El trigo, la espelta, el kamut, la avena, la cebada y el centeno


Lavamos los cereales como en el caso del arroz y los ponemos a remojar la noche anterior con agua de embotellada o filtrada. Al dĆ­a siguiente, podemos descartar el agua del remojo y cocinaremos un parte de cereal con dos partes  y media de agua. El tiempo de cocción en este caso es mĆ”s largo que el del arroz; una hora y media. Los tiempos de cocción que indicamos siempre son orientativos.


La quinoa, El mijo, el amaranto y el trigo sarraceno


Lavamos los granos como hacemos con el arroz y ponemos una parte de cereal por dos de agua. Para la cocción en este caso son suficientes veinte minutos a fuego suave y con tapa. Tanto el mijo como el trigo sarraceno tienen un sabor particularmente desconocido y parco, por lo que al principio recomendamos prepararlos en forma de croquetas, budines, con legumbres… para aprender a reconocer el sabor y disfrutar comiendo. La quinoa es mĆ”s fĆ”cil de comer tal cual, algunos dirĆ­an que es mĆ”s palatable.

El maĆ­z


Cuando es fresco, se puede cocinar en mazorca o desgranado. La receta bƔsica es cocinar unos treinta minutos hasta que el maƭz estƩ tierno.

Para cocinar el maĆ­z seco ver la receta: “Masa de maĆ­z nixtamalizado”, donde se explica cómo se usa el agua de cal.

A modo de conclusión decimos que «un fuego fuerte quema y un fuego suave cocina», luego debemos llevar el alimento a fuego vivo, hasta que alcance el punto de ebullición y una vez que estĆ” hirviendo bajar el fuego al mĆ­nimo para permitir una cocción suave que permita la predigestión de lo que vamos a comer y no destruya los principios vitales. ¡Salud!

LOS CEREALES.


 LOS CEREALES. 

Forman parte de nuestra propia historia y de nuestra cultura. Necesarios para dar un equilibrio a nuestra dieta.

Los cereales (de Ceres, el nombre en latín de la diosa de la agricultura) son plantas de la familia de las poÔceas cultivadas por su grano (fruto de pared delgada adherida a la semilla, característico de la familia). Incluyen cereales mayores como el trigo, el arroz, el maíz, la cebada, la avena y el centeno, y cereales menores como el sorgo, el mijo, el teff, el triticale, el alpiste o la lÔgrima de Job. El tamaño del grano de algunos cereales, mÔs grande que el de los demÔs pastos, fue producto de la domesticación a lo largo de miles de años. Muchos cereales en los inicios de su domesticación fomentaron la aparición de civilizaciones que se asociaron a ellos.

Los cereales contienen almidón. El germen de la semilla contiene lípidos en proporción variable que permite la extracción de aceite vegetal de ciertos cereales. La semilla estÔ envuelta por una cÔscara formada sobre todo por la celulosa, componente fundamental de la fibra dietética. Se emplean en la alimentación humana (especialmente el trigo, el arroz y el maíz) y del ganado, así como en la fabricación industrial de diversos productos.

Los cereales modernos, principalmente el trigo y el maĆ­z, son el resultado de la selección efectuada durante la denominada revolución verde (segunda mitad del siglo XX), con el objetivo de conseguir variedades de alto rendimiento. Los procedimientos desarrollados obtuvieron un gran Ć©xito en el aumento de la producción, pero no se dio suficiente relevancia a la calidad nutricional, resultando en cereales con proteĆ­nas de baja calidad y alto contenido en hidratos de carbono.2​ Su consumo excesivo puede provocar el desarrollo de un gran nĆŗmero de enfermedades crónicas, incluyendo la diabetes tipo 2, la presión arterial alta, enfermedades del corazón, sobrepeso y obesidad.2​ Algunas evidencias indican que consumidos sin refinar (cereales integrales) pueden ser beneficiosos en la prevención de la diabetes tipo 2, enfermedades cardiovasculares y el cĆ”ncer colorrectal.

Ciertos cereales contienen un conjunto de proteĆ­nas, el gluten, que ayuda a proporcionar elasticidad a las masas empleadas para la elaboración del pan y otros productos de reposterĆ­a.​ Estos incluyen el trigo, la avena, la cebada y el centeno (T.A.C.C.) y cualquiera de sus variedades e hĆ­bridos tales como la espelta, la escanda, el kamut y el triticale.​ El consumo de estos cereales puede provocar el desarrollo de los denominados trastornos relacionados con el gluten, que incluyen la enfermedad celĆ­aca, la sensibilidad al gluten no celĆ­aca, la alergia al trigo, la dermatitis herpetiforme, la ataxia por gluten, y diversos trastornos neurológicos que pueden desarrollarse aunque no haya ningĆŗn tipo de daƱo o inflamación en el intestino, es decir, tanto en celĆ­acos como en no celĆ­acos. PrĆ”cticamente la totalidad de los casos reales continĆŗa sin reconocer, sin diagnosticar y sin tratar. Asimismo, el gluten es uno de los factores mĆ”s potentes que provocan un aumento de la permeabilidad intestinal, que estĆ” implicada en el desarrollo de enfermedades autoinmunes, cĆ”nceres, enfermedades del sistema nervioso, enfermedades inflamatorias, infecciones, alergias y asma.

Las evidencias históricas y arqueológicas muestran que previamente a la revolución agrícola del Neolítico (VIII milenio a. C.), los seres humanos en general no mostraban signos ni síntomas de enfermedades crónicas y que, en relación con la inclusión de los cereales en la dieta, se produjo una serie de consecuencias negativas sobre la salud, muchas de las cuales continúan presentes en la actualidad. Entre ellas cabe destacar múltiples deficiencias nutricionales, tales como la anemia ferropénica, trastornos minerales que afectan tanto a los huesos (osteopenia, osteoporosis, raquitismo) como a los dientes (hipoplasias del esmalte dental, caries dentales), y una alta incidencia de trastornos neurológicos, enfermedades psiquiÔtricas, la obesidad, la diabetes tipo 2, la ateroesclerosis y otras enfermedades crónicas o degenerativas.



PREPARACION DE LOS CEREALES.






Para cocer bien los cereales integrales puede resultar útil consultar esta tabla-guía de tiempo y proporción de agua, pero lo mÔs importante es aplicar el sentido común, ya que los utensilios de cocina, la intensidad del fuego, la dureza del agua y el clima externo influyen en el resultado. Cuando se cocina con arroz integral se debe tener en cuenta el que el integral pide mÔs tiempo que el blanco. Por eso, cambia el procedimiento, principalmente el orden de incorporación de los ingredientes. Un arroz integral con verduras, por ejemplo, requiere cocer el arroz previamente, para evitar sobrecocer las verduras.
1 vaso de cereal integralaguatiempo de cocciónremojo
Arroz integral redondo2 vasos40-45 minutosoptativo
Arroz integral largo2 vasos40-45 minutosoptativo
Arroz integral basmati1 ½ vaso25-30 minutosoptativo
Arroz semi integral2 ½ vasos35 minutosoptativo
Mijo2- 2 ½ vasos20-25 minutosNo
Grano de trigo sarraceno2 vasos20-25 minutosNo
Quinoa2 vasos20-25 minutosNo
Pasta de trigo integral y semi10-12 minutosNo
Bulgur de trigo integral1 ½ vasos15 minutosNo
CuscĆŗs de trigo integral1 ¼ vasos3 minutos + 10 de reposoNo
Polenta – sĆ©mola de maĆ­z4 vasos5 minutosNo
Avena3 vasos50-60 minutosSĆ­
Cebada3 vasos60 minutosSĆ­
Centeno3 vasos45 minutosSĆ­

Cocción base del arroz integral

  1. Enjuagar el arroz integral por inmersión y escurrir por decantación, para eliminar cualquier resto de salvado.
  2. Poner el agua en un cazo, tapar y llevar a ebullición.
  3. Incorporar el arroz y 2 pellizcos de sal marina, tapar y, cuando hierva, dejar a fuego medio 5 minutos.
  4. Bajar el fuego al mĆ­nimo y cocer el tiempo indicado en la tabla para cada tipo de arroz o hasta que se haya evaporado todo el agua.

El arroz basmati integral puede quedar demasiado fibroso si no se remoja previamente unos 30 minutos. Para evitar que se pierda el aroma, se debe cocinar con el agua de remojo.

El mijo es un grano seco y requiere una base de cebolla sofreída para suavizarlo. Una vez cocido, cuando se enfría queda compacto y se adapta a la forma que se le dé, por eso es un cereal ideal para hacer croquetas y rellenos; también queda muy bien en sopas de verduras. El grano de trigo sarraceno tiene una consistencia similar al mijo, que liga y espesa. La diferencia es que el mijo no tiene un sabor que sobresalga del resto de ingredientes, en cambio el trigo sarraceno se impone con toda su fuerza, similar a la que aporta si lo comemos. La harina de trigo sarraceno, usada tradicionalmente para elaborar las galettes bretonas, es un recurso excelente para elaborar crêpes deliciosas sin leche ni huevos, solo harina con agua y sal. La quinoa es el cereal mÔs agradecido en la cocina natural para gente con prisa, porque siempre queda bien cocido, es elegante, admite variantes infinitas, se cuece rÔpido y gusta a todo el mundo. La trilogía mijo-trigo sarraceno-quinoa funciona de manera semejante en los fogones porque requieren una cocción corta.

Para digerir bien los cereales

El cereal integral bien cocido debe quedar abierto y permitir asĆ­ que las enzimas digestivas puedan entrar para iniciar las transformaciones necesarias para digerirlo y asimilarlo.

Dado que todos los carbohidratos acidifican en mayor o menor grado, lo mƔs importante serƔ masticar, masticar y masticar para equilibrar su efecto acidificante con la saliva, que es alcalina.

La harina y los granos se pueden tostar ligeramente en una sartĆ©n a fuego suave y sin aceite para “predigerir” parte del almidón. Los cereales que requieren un tostado previo son principalmente el mijo y el trigo sarraceno.

La germinación hace mÔs digerible el cereal, ademÔs de incrementar su riqueza nutricional.

El remojo inactiva el Ôcido fítico presente en el salvado del cereal integral como la avena, la cebada y el centeno y todos los trigos, gracias a las transformaciones que se producen al inicio de proceso de germinación del grano. Los fitatos de estos cereales integrales podrían interferir en la absorción de minerales como el hierro, calcio, magnesio y cinc; dato especialmente importante en anemias y osteoporosis. En tal caso conviene añadir en el agua de remojo una cucharada de limón, vinagre de arroz o Ôcido lÔctico. El remojo de estos grandes integrales, ademÔs, disminuyen el tiempo de cocción. El cereal se cocina con el agua de remojo y añadiendo siempre un poco de sal marina (y opcionalmente un trocito de alga kombu) para equilibrar el efecto acidificante.

La fermentación ha sido el sistema mÔs utilizado para aumentar la digestibilidad de los cereales. El pan y la cerveza son el ejemplo mÔs antiguo.

La forma de preparación de los cereales depende:

  • del resultado que queramos obtener: seco, duro, blando, cremoso…
  • del tipo de grano: grande, pequeƱo, viejo, fresco…
  • de la cantidad que vayamos a preparar: a mĆ”s cantidad, menos agua.
  • del tipo de recipiente que utilicemos: olla de barro, esmaltada, a presión…

ESTRUCTURAS Y TIPOS DE CEREALES.

 ESTRUCTURA DE UN CEREAL.

  • Germen o embrión: se localiza en el centro o nĆŗcleo de la semilla, a partir del cual se puede desarrollar una nueva planta.
  • Endospermo: estructura harinosa o feculenta que envuelve al embrión y que le proporciona los nutrientes necesarios para su desarrollo.
  • Testa: capa exterior laminar que recubre al grano y proporciona nutrientes y vitaminas.
  • CĆ”scara ó Pericarpio: capa mĆ”s exterior de todas y de cierta dureza ya que protege a la semilla. EstĆ” formada por fibras vegetales.

TIPOS DE CEREALES.

Las especies que caben dentro de esta categoría agronómica pertenecen en su mayoría a la familia Poaceae (gramíneas), cuyo fruto es inseparable de la semilla; sin embargo también se incluye a veces a plantas con semillas semejantes a granos que son de otras familias, como la quinua, el alforfón, el amaranto, el huauzontle o el girasol. Algunos autores llaman a estas últimas especies "falsos cereales" o "pseudocereales".

Las principales especies son: arroz, maĆ­z, trigo, avena, sorgo, centeno, cebada, mijo.







HISTORIA DE LOS CERALES.




 Se cree que la humanidad existe desde hace unos 2,5 millones de aƱos, pero los cereales se introdujeron en la dieta hace unos 10 000 aƱos, durante la revolución neolĆ­tica y el desarrollo de la agricultura. El ser humano pasó de una alimentación basada en la caza y la recolección a una dieta con un alto contenido en cereales.

Este cambio de la alimentación se ha producido a un ritmo muy rÔpido en un plazo de tiempo muy corto desde el punto de vista evolutivo, con modificaciones mucho mÔs marcadas durante las últimas décadas del siglo XX e inicios del siglo XXI, como consecuencia de la revolución verde y la progresiva difusión de los alimentos procesados y la comida rÔpida.2No obstante, nuestro genoma y fisiología no se han modificado apenas durante los últimos 10 000 años y nada en absoluto en los últimos 40-100 años, dando como resultado una dieta "desadaptativa". Algunos autores opinan que esta hipótesis de la discordancia evolutiva ha proporcionado un marco teórico valioso, pero se trata de una visión incompleta que no refleja la flexibilidad, la variabilidad y la adaptabilidad en el comportamiento alimentario humano y la salud en el pasado y el presente.

A raĆ­z de las dos guerras mundiales se hizo evidente la necesidad de aumentar la producción agrĆ­cola, para satisfacer la creciente demanda de alimentos de la población.Las estrategias puestas en prĆ”ctica para solucionar este problema, durante la denominada revolución verde, fueron un Ć©xito en cuanto a la producción pero no dieron suficiente relevancia a la calidad. Se desarrollaron las variedades de cereales que se cultivan en la actualidad, las cuales tienen un alto contenido en carbohidratos y una baja calidad nutricional, y que ademĆ”s desplazaron a los cultivos de legumbres.​ Estos cereales de alto rendimiento presentan deficiencias en aminoĆ”cidos esenciales y contenidos desequilibrados de Ć”cidos grasos esenciales, vitaminas, minerales y otros factores de calidad nutricional.

La Nutrition Society, fundada en 1941 en Gran BretaƱa, se centró en la mejora del cultivo del trigo. Las especies fueron seleccionadas para conseguir variedades resistentes a climas extremos y a las plagas, con alto contenido en gluten, cuyas propiedades viscoelĆ”sticas y adhesivas Ćŗnicas son muy demandadas por la industria alimentaria, pues facilitan la preparación de masas, alimentos elaborados y diversos aditivos.El proyecto fue un Ć©xito en relación con la producción, con tasas actuales que superan los 700 millones de toneladas por aƱo, pero provocó un cambio drĆ”stico en la genĆ©tica del trigo.​ El trigo moderno (aproximadamente el 95% del trigo cultivado en la actualidad) es una especie hĆ­brida que contiene mayor cantidad de gluten (aproximadamente el 80-90% del total de proteĆ­nas), cuya capacidad inmunogĆ©nica y citotóxica es probablemente mayor, capaz de atravesar tanto la barrera intestinal como la barrera hematoencefĆ”lica y acceder al cerebro.

Se baraja la hipótesis de que esta modificación genética del trigo y el aumento del consumo de gluten, han sido demasiado altos y en un espacio de tiempo excesivamente corto para permitir la adaptación de nuestro sistema inmunitario, con el consiguiente aumento de los trastornos relacionados con el gluten, si bien esta teoría aún no estÔ completamente aclarada.

La evidencia histórica y arqueológica muestra que, previamente a la revolución agrĆ­cola, los seres humanos en general no mostraban signos ni sĆ­ntomas de enfermedades crónicas.14​ Diversos estudios etnológicos y arqueológicos revelan que coincidiendo con la inclusión de los cereales en la dieta, se produjo una serie de consecuencias negativas sobre la salud, entre las que destacan reducciones de la estatura, disminución de la esperanza de vida, aumento de las enfermedades infecciosas, de la mortalidad infantil, las enfermedades neurológicas y psiquiĆ”tricas, mĆŗltiples deficiencias nutricionales, incluyendo anemia ferropĆ©nica, trastornos minerales que afectan tanto a los huesos (raquitismo, osteopenia, osteoporosis) como a los dientes (hipoplasias del esmalte dental, aumento de las caries dentales), y otras deficienicas de minerales y vitaminas.Parte de estos efectos negativos han sido compensados por el progreso de la higiene, el desarrollo de la Medicina y la complementación de las dietas basadas en cereales con otras fuentes de nutrientes, consiguiendo una reducción de la mortalidad infantil y una esperanza media de vida mĆ”s larga. No obstante, la mayor parte de las consecuencias negativas continĆŗa presente en la actualidad: el cambio de la alimentación basada en la caza y la recolección a las dietas con alto contenido en cereales y el estilo de vida occidental, estĆ” asociado a la alta incidencia de la obesidad, la diabetes tipo 2, la ateroesclerosis, las enfermedades psiquiĆ”tricas, los trastornos neurológicos y otras enfermedades crónicas o degenerativas.

Durante la Segunda Guerra Mundial, decayó el consumo de trigo y otros cereales como consecuencia de la escasez de suministros. El anĆ”lisis de las admisiones en hospitales psiquiĆ”tricos de cinco paĆ­ses demostró un descenso en los ingresos por esquizofrenia, que se correlacionó con el porcentaje de disminución en el consumo de trigo. Por el contrario, en los Estados Unidos, donde hubo un incremento en el consumo de trigo, las admisiones por esquizofrenia aumentaron, por lo que se formuló la hipótesis de que la esquizofrenia es poco frecuente si el consumo de cereales es raro. Esta hipótesis fue corroborada posteriormente por un estudio antropológico en las Islas del PacĆ­fico Sur, que demostró que la prevalencia de esquizofrenia era baja en paĆ­ses con bajo consumo de trigo y aumentó con la introducción del trigo, la cebada, la cerveza y el arroz en las dietas.19​20​ Actualmente, se ha demostrado la relación de la esquizofrenia en una parte de pacientes con el consumo de gluten, independientemente de la predisposición genĆ©tica, es decir, tanto en celĆ­acos como en no celĆ­acos.