SALSAS DE QUESOS. EL ACOMPAÑAMIENTO PERFECTO PARA TUS PICOTEOS.


La nata y el queso son primos hermanos, y juntos pueden dar resultado a grandes salsas cremosas.

Prueba a fundir queso reblochon con nata, para cubrir unas patatas con bacon, y finalmente darle un toque de horno. ¡Rápido y delicioso!

Otra idea es elaborar salsas con quesos fuertes y nata, para suavizar su sabor. Por ejemplo, queso azul o roquefort, nos da como resultado una salsa ideal para dipear con totopos o crudités.

Échale imaginación: ¿y si incorporas Torta del Casar a un risotto? Le aportará un extra de cremosidad y un sabor muy intenso.

Sazona tus salsas de queso con lo que más te guste: pimienta negra, perejil, ajo…

Comentarios