CARDOS A LA ARAGONESA CON SALSA DE ALMENDRA, NAVIDAD EN ARAGÓN.

 


Con la llegada de la Navidad, los hogares aragoneses recuperan una de sus recetas más queridas y reconocibles: el cardo a la aragonesa con salsa de almendras. Un plato humilde en origen, profundamente ligado a la huerta del Valle del Ebro, que se ha convertido en protagonista indiscutible de las mesas de Nochebuena y Navidad. Su sabor suave, su textura tierna y la intensidad de la salsa lo han consolidado como una pieza imprescindible del recetario festivo en Aragón.
El cardo, una verdura de invierno tradicionalmente cultivada en Zaragoza, Huesca y la Ribera Navarra, es uno de esos productos que despiertan nostalgia. Para muchas familias, preparar este plato es sinónimo de reunión, tradición y continuidad. Aunque antiguamente se cocinaba exclusivamente con cardo fresco, hoy es habitual recurrir a cardo en conserva de calidad, que facilita el trabajo sin renunciar al sabor.
Para seguir la receta tradicional aragonesa bastan unos pocos ingredientes muy presentes en la cocina regional:

INGREDIENTES PRINCIPALES

  • 1 kg de cardo fresco congelado o 800 g de cardo en conserva.
        


  • Almendras peladas (unos 80–100 g)
  • 2 dientes de ajo.
  • 2–3 cucharadas de harina.
  • Aceite de oliva virgen extra.
                                                  
  • 400–500 ml de caldo de verduras.
                                                
  • Sal.
                                                         
  • (Opcional) Piñones y taquitos de jamón serrano para potenciar el sabor.
                           
PREPARACIÓN DE LA RECETA PASO A PASO
  • El corazón de la receta está en la salsa de almendras, una elaboración sencilla pero con una profundidad de sabor que define la identidad del plato.

  • Mientras tanto, se prepara la base del guiso: un sofrito suave de ajo en aceite de oliva al que se añade harina para espesar. 
       

  • Después, se incorporan las almendras machacadas y, poco a poco, el caldo caliente, hasta obtener una salsa ligada y aromática. 
    

     
  • En algunas casas, añadir jamón serrano o piñones es casi obligatorio para elevar el plato y darle un toque más festivo.
  • Una vez lista la salsa, se mezcla con el cardo cocido y se deja reposar unos minutos a fuego lento para que los sabores se integren. El resultado es un plato cremoso, equilibrado y profundamente navideño.

Aunque en otras regiones casi ha desaparecido de los menús familiares, en Aragón el cardo mantiene una presencia firme. 
Además, es un plato agradecido: se puede preparar con antelación, se conserva bien y combina de maravilla con otros clásicos como el ternasco de Aragón, los pescados al horno o los asados tradicionales.















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