LAS COSITAS DE MAMA. LOS SAN JACOBOS. TERCERA PARTE.
Los san jacobos son al igual que los flamenquines cordobeses uno de esos platos que permanece en nuestra mente desde que somos unos crios, esta preparación está en la línea del cordon bleu, cachopo asturiano y por supuesto en los flamenquines pero con su propia identidad y personalidad.
Al igual que los flamenquines, los san jacobos puedes hacerlos con cualquier tipo de carnes, de cerdo, de carnes ibéricas de ternera (cachopo), de pollo, con jamón york. Los rellenos de la misma forma que quesos de todo tipo, embutidos y verduras.
La preparación más normal es la que utiliza lonchas de jamón york o la paleta cocida rellena de lonchas de queso, pero a mí principalmente me gustan los que están hechos con finos filetes de carnes estilo cachopo asturiano, rellenos con queso y jamón.
El San Jacobo tiene una particularidad y es que puedes hacer tantas capas como quieras dandoles el espesor que desees haciéndolo más apetecible aún de lo que está. Eso sí, las capas exteriores no pueden ser de queso, es obvio, ¿no? Enharinamos, pasamos por huevo batido y empanamos con pan rallado o con panco y a freir, desgrasamos encima de papel de cocina y listo para comer con unas buenas patatas fritas cortadas en bastón o al estilo dolar como se dice en las cocinas de los restaurantes hoy en día.
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