LA GRAN MAGIA DE LAS GAMBAS.



En España, una gamba es el nombre que reciben los crustáceos decápodos comestibles del infraorden Caridea, con abdomen desarrollado y caparazón flexible, que son consumidos como mariscos.​ En el español americano son llamados "camarones", nombre que en España se refiere específicamente a los de tamaño diminuto. En cambio, el que es más grande que la gamba es llamado langostino o gambón, también un crustáceo decápodo comestible.

El término «gamba» tiene su origen en el italiano gamba ('pierna') que, a su vez, proviene del latín tardíogamba, con el mismo significado. De hecho, «gamba», jambon (en francés) y «jamón» en español tienen el mismo origen etimológico. Hispanoamérica, que no recibió tanta influencia italiana, conservó la forma original «camarón».

Las gambas están altamente distribuidas, y pueden ser encontradas cerca del suelo marino de la mayor parte de las costas y estuarios, así como en ríos. Hay numerosas especies, y usualmente hay especies adaptadas a hábitats particulares. La mayoría de las especies son marinas, aunque alrededor de un cuarto de las especies descritas se encuentran en agua dulce.​

Las especies marinas habitan alrededor de una profundidad de más de 5,000 metros (16,000 pies),​ desde los trópicos hasta las regiones polares. Aunque las gambas son en su mayoría completamente acuáticas, las dos especies de Merguia son semi-terrestres y pasan una significativa parte de su vida en tierra en Manglares.

Aliño perfecto para mariscos

El coral del marisco se encuentra en la cabeza y tiene un sabor muy potente.

Presionando la cabeza sobre un colador se consigue extraer el coral.

Salpimentar el coral y emulsionar con aceite de oliva hasta que adquiera un color anaranjado homogéneo.

Fumet de gamba

Para elaborar un fumet de gambas tostar cabezas y cáscaras con aceite, perejil en rama y ajo machacado para potenciar el sabor. Añadir un buen chorro de brandy y cubrir con el doble del volumen de agua las cáscaras. Dejar reducir 15 minutos.

Se puede incorporar concentrado de tomate para potenciar el sabor.

No se recomienda triturar las cabezas, pero si machacar mientras se cocinan para que suelten su jugo. Colar el resultado y ¡listo!

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