CONSERVAS DE TEMPORADA






Fruta y azúcar – Conservas de temporada.

  • Se elaboran con fruta de temporada, azúcar, limón y pectina (esta última no siempre es necesaria) aunque también pueden ser de tomate, calabacín, calabaza, pimiento… ¡las opciones son infinitas! 
  • Para que una mermelada, confitura o jalea espese y se conserve es necesario cocer la fruta con azúcar. En caso de elaborarlas bajas en azúcar deben conservarse en el frigorífico y su vida será más corta. 
  • El limón tiene una función de conservante natural y combinado con la pectina ayuda a espesar.  
  • La pectina es una fibra natural de las frutas y espesante que al unirse con el azúcar y los ácidos de la fruta adquiere textura de gel. 
  • La cantidad de pectina natural de la fruta es diferente en función de la variedad. Por ejemplo, las fresas son pobres en pectina mientras que la manzana o membrillo tienen gran cantidad. En caso de tener baja cantidad de pectina puede añadirse en forma de polvo o utilizar azúcar para confitura que ya la contiene. 
  • La cocción es recomendable realizarla en una cazuela ancha y con paredes altas para facilitar la evaporación.  
  • El tiempo de cocción depende del tipo de fruta, maduración, cantidad de azúcar… lo ideal es disponer de un termómetro de cocina y alcanzar los grados que indique la receta. 
  • Durante la cocción de compotas, mermeladas, confituras y jaleas se genera espuma en la superficie que debe retirarse.  
  • Tras salir del fuego, la textura de la mermelada es líquida, pero al enfriar la pectina solidifica. Comprobar el punto dejando enfriar una gota sobre un plato recién sacado del congelador.  
  • Se debe embotar en caliente en un tarro esterilizado que una vez rellenado se voltea inmediatamente y se deja en esa posición 24h. El calor hace que la mermelada se dilate y cuando se enfría se contrae produciendo el efecto de vacío.  
  • No es necesario pasteurizar la mermelada, ya que la concentración de azúcar y pectina es suficiente para su conservación. 
  • Las conservas de frutas cocinadas con azúcar y limón al vacío pueden llegar a consumirse hasta 12 meses después de su elaboración. 
  • Existen muchas variedades de conservas de fruta en el mundo, que se distinguen por el método de preparación, el tipo de fruta utilizada y el lugar que ocupan en la comida. Las conservas de frutas dulces, como las confituras, las jaleas y las mermeladas, suelen consumirse en el desayuno con pan o como ingrediente de una pastelería o un postre, mientras que las conservas más sabrosas y ácidas, elaboradas a partir de "Frutas Verdura", como el tomate, la Cucurbita o el calabacín, se consumen junto a alimentos salados como el queso, los embutidos y el curry.
  • El término conservas suele ser intercambiable con el de mermeladas, aunque las conservas contienen trozos de fruta mientras que las mermeladas, en algunas regiones, no. Otros nombres estrechamente relacionados son: compota, chutney, confit, conserva, mantequilla de fruta, cuajada de fruta, fruta para untar, jalea, queso y mermelada.





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