QUE DEBEMOS SABER A LA HORA DE COMPRAR LEGUMBRES.


Al comprar legumbres, es importante verificar la fecha de consumo preferente, especialmente si son envasadas. 
Si las compras a granel, asegúrate de que los granos estén limpios, sanos y tengan un color y tamaño uniforme. Para legumbres en conserva, busca aquellos que contengan solo la legumbre, agua y sal, evitando ingredientes añadidos. 

Son fáciles de encontrar en los mercados y en pequeñas tiendas de alimentación. Es un verdadero placer comprarlas en estos establecimientos, porque tienen variedades locales y podemos dejarnos guiar por los tenderos, que nos darán los mejores consejos para obtener preparaciones increíbles. Se tienen que cocinar antes de consumir. Por su baja actividad de agua se conservan perfectamente durante años a temperatura ambiente, en un lugar fresco y seco.


Legumbres secas:

Aspecto: Si las compras a granel, observa que los granos estén limpios, enteros y de color y tamaño uniforme
Fecha de caducidad: Verifica la fecha de consumo preferente en el envase. 
Almacenamiento: Después de la apertura, guarda las legumbres secas en recipientes herméticos en un lugar fresco, seco y protegido de la luz.



Legumbres en conserva:
Etiquetado: Busca aquellos que tengan solo la legumbre, agua y sal, evitando otros ingredientes añadidos.
Ingredientes: Revisa la lista de ingredientes para asegurarte de que no contengan conservantes o aditivos innecesarios.
Fecha de caducidad: Verifica la fecha de consumo preferente en el envase.
Son el formato habitual que se puede encontrar en cualquier supermercado. Generalmente se venden en envases de plástico, pero también se pueden encontrar en sacos. Su calidad la determinará la categoría, no la presentación. Igual que en el caso anterior, se tienen que cocinar y pueden almacenarse casi indefinidamente.


Ya se ha sometido a una cocción con agua y sal y puede consumirse sin ningún tratamiento posterior. Están esterilizadas, por lo que en casa se almacenan a temperatura ambiente. Una vez abierto el envase deben conservarse en el frigorífico y consumirse en un plazo de 3-4 días. Son una opción muy cómoda porque se evita el proceso de remojo y cocinado, y permite tener legumbres disponibles en cualquier momento. Su valor nutricional se mantiene y pueden sustituir perfectamente a las legumbres secas. Son ideales para preparar ensaladas, guarniciones, acompañar otros platos, o elaborar hummus o falafel.
Legumbres cocidas:
Ingredientes: Elige aquellos que tengan el menor número de ingredientes posible, preferiblemente solo la legumbre, agua y sal.
Antioxidantes: Ten en cuenta que algunas conservas pueden contener antioxidantes como el EDTA (E-385), que ayudan a evitar que se oscurezcan.

Consejos adicionales:
Calidad:
En general, es mejor comprar legumbres en seco (no envasadas), ya que suelen ser más rentables y cunden más.
Conservación:
Después de cocinar las legumbres, guárdalas en la nevera en un recipiente hermético por un máximo de 14 días, o puedes congelarlas para prolongar su vida útil.
Almacenamiento:
Mantén las legumbres en un lugar fresco, seco y alejado de la luz y la humedad.


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