LAS TARTAS INFALIBLES, RECUERDOS DE TU NIÑEZ.
En esta nueva sección vemos algunos básicos de sencilla elaboración y resultado increíble que nos transportarán a nuestra infancia.
Todo sabemos que una buena tarta o postre tiene una base en la que se basa dicho postre, en este caso tenemos la base de toda buena tarta.
La base universal: bizcocho genovés
El origen de este bizcocho se remonta a la ciudad de Génova, en Italia, y es todo un clásico del mundo de la repostería al ser base de muchos postres como pueden ser: tartas, brazo de gitano, tiramisú…
- 4 HUEVOS, 120 GR. DE HARINA PARA REPOSTERIA, 120 GR. DE AZUCAR Y SAL.
- Separar las claras de huevo y montar a máquina, hasta que adquieran una consistencia firme pero esponjosa y un color muy blanco. Incorporar la mitad del azúcar y batir unos segundos más hasta que se integre. Cuanto más frías estén las claras más sencillo resulta el montarlas.
- Mezclar en un bol las yemas a temperatura ambiente con la otra mitad de azúcar y remover enérgicamente hasta conseguir una mezcla de textura homogénea, un volumen por lo menos tres veces mayor al inicial y un tono amarillento claro.
- Volcar las yemas sobre las claras montadas y mezclar manualmente con ayuda de unas varillas.
- Incorporar la harina tamizada e integrar bien los elementos con una espátula y movimientos envolventes, hasta conseguir una mezcla homogénea.
Una vez lista la masa:
- Para elaborar tartas: Encamisar un molde cuadrado o circular y llenar con la mezcla. Una vez horneado puede cortarse en capas.
- Para brazo de gitano: Cubrir una bandeja de horno con papel sulfurizado y cubrir con la masa. Extender sobre una bandeja con papel de horno formando una capa fina que llegue hasta los bordes. Este formato, una vez horneado, puede cortarse con moldes para elaborar tartas individuales o de pisos. Si se va a emplear para brazo de gitano cubrir con una gasa y enrollar en caliente sobre sí mismo sin retirar el papel sulfurizado.
- Para bizcochos de soletilla: Introducir la masa en una manga pastelera de boca ancha y formar bizcochos alargados individuales sobre una bandeja de horno cubierta con papel sulfurizado.
El tiempo de horneado depende del grosor de la masa. Para una masa fina hornear a 195-200ºC unos 8 minutos. Para bizcochos en molde, misma temperatura pero 25-30 minutos.
La textura esponjosa de este bizcocho hace que sea ideal para crear tartas de varios pisos. Prueba a hacer capas de crema de queso, de chocolate, de mermelada o … atrévete con una versión dulce-salada, crema de queso azul con jamón de york ¡lo que más te guste!.

